Mi hijo es tímido, ¿qué hago? - Atención psicológica

Los padres se preocupan mucho por el carácter que desarrolla su hijo/a. Uno de los aspectos que más alarma a los padres y madres es la timidez. Sobre eso vamos a hablar hoy.

Timidez vs introversión

Es importante, antes de intentar identificar el problema, aprender a diferenciar los términos que te aclararán qué tipo de problema tiene tu hijo/a, si es que lo tiene.

Normalmente se suele entender la timidez y la introversión como dos maneras de tener un mismo problema, pero no es así. No son grados de la misma magnitud. Se trata de dos conceptos totalmente diferenciados. Si quieres saber cuál es la diferencia entre los dos, a continuación te definiremos cada uno de ellos:

  • Introversión: La introversión, es decir, ser introvertido, se define como una predisposición por las sensaciones y pensamientos interiores antes que por las ajenas en una dicotomía del ser que se separa en la exterior o interior que es la mirada de esa persona. De esta manera, una persona con introversión no tiene por qué sufrir timidez más de lo normal. Simplemente prefiere actividades individuales. Tienden a ser excelentemente introspectivos y pueden llegar a conocerse muy bien.
  • Timidez: La timidez no es un trastorno ni una manera de ser, sino un estado de ánimo. Es decir, en mayor o menor medida, todos la sentimos. Las personas que tienen predisposición por su carácter a sentir timidez no tienen que por qué ser en principio personas con problemas en su personalidad. A continuación hablaremos de cuándo la timidez se convierte en un problema.

El problema de la timidez en los niños

Como hemos dicho, todas las personas sienten timidez, al igual que sienten miedo, alegría o tristeza. Sin embargo, cuando un niño tiene predisposición especial a la timidez denota que tiene problemas de autoestima.

Normalmente puedes determinar que tu hijo tiene un problema con su carácter y es beneficioso acudir a un profesional cuando el niño presenta las siguientes características:

  • No consigue adaptarse socialmente a sus diferentes entornos.
  • Se pone nervioso y le cuesta manejar sus emociones.
  • Esquiva algunas actividades que tienen que ver con verse involucrado con los demás.
  • Tiene graves problemas con su autoestima.

No quiere decir que todos los niños que prefieran la soledad o los jóvenes que prefieran quedarse en casa a salir de fiesta tengan un problema. Tendemos a pensar que nuestro hijo no está disfrutando tanto pero esto no es así. Tenemos que diferenciar el preferir unas actividades de otras a la imposibilidad a realizar algunas tareas sin sufrimiento.


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