¿Existe una relación entre las emociones y la comida? Los más recientes estudios indican que así es, que en el sobrepeso influye el estado de ánimo de las personas y que este puede determinar que veamos la comida como recompensa o motivación para vivir, lo que desencadena una adicción a la comida.

adiccion a la comida

Hay determinadas situaciones que pueden llevarnos a ello: el estrés por ejemplo es una de ellas. Cuando estamos estresados tenemos más posibilidades de aumentar de peso ya que buscamos alimentos ricos en azúcares, salados o grasas debido a que nos aportan una sensación inmediata de bienestar que disminuye aparentemente la sensación de estrés. Sin embargo pueden producir como efecto secundario que sigamos consumiéndolos también en épocas en las que no estamos estresados, en búsqueda de ese estado de confort.

Pero además, el factor emocional es el “culpable” de casi todos los fracasos cuando se inicia un programa de pérdida de peso en personas obesas ya que creamos una relación entre los alimentos y las emociones positivas: encuentros con amigos, celebraciones, etc. nos llevan a pensar que la comida es algo beneficioso, que nos aportará bienestar o mitigará emociones desagradables; de ahí el camino a la adicción a la comida como vía para ahuyentar los “días malos”, cuando en realidad el engordar más nos hará sentir infelices.

¿Cómo saber si soy un adicto a la comida?

Cuando es la comida la que decide por nosotros y no la usamos para alimentar el cuerpo y sí nuestros estados emocionales, posiblemente estemos ante este caso. Si además unimos la comida con depresores (como el alcohol) o estimulantes (como las bebidas de cola, el café, etc.), el diagnóstico es aún más claro, ya que es algo habitual en las personas con adicción a la comida.

¿Cómo superar la adicción a la comida?

Si crees que puede ser tu caso, ante todo acude a un servicio de atención psicología que estudie tus pautas de alimentación y que te apoye en la lucha contra ella. Además, puedes seguir estos consejos:

Aprende a diferenciar “hambre” y “apetito”:  sentir hambre es una sensación que percibimos del cuerpo, que nos comunica la necesidad de tomar alimentos para que nuestro cuerpo funcione bien. En el apetito intervienen otros factores, más cercanos a las emociones tanto internas como provocadas por elementos externos.

Evita los alimentos que pueden producirte adicción: sobre todo para paliar estados de ánimo negativos. Deja de lado las grasas y los alimentos ricos en hidratos de carbono refinados.

Cambiar el exceso de comida por otras actividades: hacer un poco de ejercicio suave, escuchar música, etc.

Mantén el ritmo cíclico: aplica la regla de las 8 horas para el trabajo, el ocio y el descanso.

 

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Clínica / Blog / Adicción a la comida