Fuente: Wikipedia

La fascitis plantar es una lesión muy habitual entre los corredores, y además, una de las más temidas en el pie, ya que dependiendo del estado de la lesión, puede llegar a retirar al deportista durante un período muy largo de tiempo. No hay diferencia entre hombres y mujeres en la población deportista, y suele dar entre los 40 y los 60 años de edad. Sin embargo, entre la población no deportista es más común su aparición en mujeres.

En qué consiste la Fascitis Plantar

La fascia plantar es una banda de tejido elástico que se encuentra en la planta del pie y va desde el calcáneo hasta la zona metatarsal. Está compuesta por la porción medial más gruesa y ancha, que está diseñada para soportar más cargas; y por la porción lateral más fina y estrecha.

Las funciones de la fascia plantar son numerosas durante el ciclo de la marcha y la carrera, e incluso al caminar en general, encargándose de absorber y devolver la energía que se produce con el impacto del pie contra el suelo, disminuye el impacto contra el suelo, mantiene la bóveda plantar, evita el aplanamiento del pie y ayuda a impulsar el pie para el despegue del suelo.

¿Por qué aparece?

La fascitis plantar es debida a una reiteración de correr unido a una mala pisada en superficie dura y uniforme. También puede deberse a un pie cavo, a un pie vago o a un exceso de curvación que provoca la inflamación de la fascitis. Pero también puede estar causada por trastornos como la debilidad muscular, la mala sujección del calzado o un aumento repentino de la actividad física o del peso.

Por lo tanto, las causas de la fascitis plantar pueden ser tanto por un entrenamiento erróneo y un material defectuoso (un incremento excesivo de la actividad, no estirar bien los músculos de la pantorrilla, o un calzado inadecuado entre otros) o por factores anatómicos y biomecánicos (sobrepeso, embarazo, pronación excesiva del pie, pies planos o cavos, un acortamiento de los músculos de la planta del pie, etc.).

Cómo identificar si sufrimos fascitis plantar

El principal síntoma de una lesión de fascitis plantar es un dolor agudo en la zona interna del talón y rigidez en la pare inferior del talón. Ese dolor suele ser más intenso en:

  • Los primeros pasos que damos al levantarnos.
  • Después de estar parados o sentados durante un rato.
  • Subiendo escaleras
  • Después de realizar una actividad intensa.

Una vez que hemos caminado un poco, la fascia se estira y suele disminuir la molestia.

En el caso de los deportistas, en las fases iniciales de la fascitis, les será posible realizar la actividad deportiva, puesto que el dolor suele aparecer sólo por la mañana y después de hacer deporte. Los deportistas suelen indicar que “cuando el pie se calienta, el dolor desaparece”.

Hay que tener en cuenta que cuando aparecen los primeros síntomas, debemos empezar a tomar medidas debido a que la fascitis puede ir incrementando el dolor hasta tal punto que sea limitante incluso para la vida cotidiana.

Sin embargo, no siempre que duele el talón es a causa de una fascitis plantar, sino que puede deberse a otro tipo de lesión, cuyos síntomas pueden ser muy parecidos. Otras lesiones con similares síntomas a la fascitis plantar, en el caso de corredores, son:

  • Fractura de estrés o edema del hueso calcáneo.
  • Bursitis calcánea.
  • Inflamación de la grasa del talón.
  • Atrapamiento del nervio tibial y sus ramas, denominado como el síndrome del túnel del tarso, es una lesión difícil de diagnosticar.

Cómo prevenir la fascitis plantar

En el caso de las mujeres, existe una relación directa entre la fascitis plantar y el acortamiento de la musculatura posterior de la pierna, siendo la relación de a mayor acortamiento, mayor probabilidad de sufrir fascitis. El acortamiento de la cadena posterior se produce por el uso continuado de zapatos de tacón, por lo que se recomienda que en el caso de mujeres jóvenes, se alternen con planos, de forma que se evite que la musculatura de la pierna se “acostumbre” a la altura del tacón y se acorte. Este consejo no es aplicable en señoras que lleven mucho tiempo usando tacón alto, sino que se recomienda que éste se disminuya de manera progresiva. Un cambio brusco de tacón alto a plano en señoras fomenta la aparición de lesiones como la fascitis plantar, la tendinitis de Aquiles o las lumbalgias.

Por otra parte, es importante estirar la fascia plantar en la mañana antes de levantarse de la cama, y hacer actividades con moderación también ayudará a prevenirla.

Cómo solucionar la fascitis plantar

En primer lugar, si detectas alguno de los síntomas anteriormente explicados, lo primero es acudir al especialista. Es imprescindible realizar el diagnóstico lo antes posible y así poder comenzar a realizar todas las acciones dirigidas a revertir el dolor lo antes posible. El tratamiento inicial que suele tomarse es una combinación entre antiinflamatorios y sesiones de fisioterapia para aliviar la inflamación de la fascia.

El podólogo le realizará un examen de la pisada donde se determinará la inflamación de la fascia y si se debe a un trastorno en la planta del pie, en cuyo caso, se diseñará y fabricará una plantilla personalizada para permitir que la fascia se libere y se alivie la inflamación de la estructura.

El objetivo del tratamiento de la fascia es “destensarla” para que disminuya la inflamación y por lo tanto, el dolor.

Por último, es importante saber que cuando en las pruebas radiológicas aparecen calcificaciones del tubéruclo posteriointerno del calcáneo, lo que sufrimos es espolón calcáneo. Si no aparece la calcificación, se trata de una fascitis. En cualquier caso, los síntomas y el tratamiento son muy parecidos, y nuestra primera recomendación es acudir al especialista y que sea él quién determine la lesión. 


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