catarros y resfriados

Es infalible: llegan el frío y la nieve y catarros y resfriados aparecen como por arte de magia. ¿Cómo podemos aliviar los síntomas?

Un catarro tiene una duración de entre 3 y 10 días y es provocado por alguno de los 200 virus responsable del mismo, por lo que lo que se dice curar es prácticamente imposible. En ese período de tiempo nuestro propio organismo se hace autoinmune y por eso la duración varía de persona a persona. Es importante tener en cuenta que ya que el catarro es un virus, no hay que medicarse con antibióticos (que combaten bacterias) ya que debilitaríamos nuestro cuerpo lo que puede agravar el resfriado.

Resfriados

¿Por qué aparecen con el frío?

En realidad no es el frío lo que provoca el catarro, si no estos virus que, eso sí, se contagian mucho más fácilmente cuando aparecen las bajas temperaturas ya que el ambiente es más seco y tendemos a pasar más tiempo recogidos en espacios cerrados. Con el frío, además, disminuye la secreción de mucosidad de la nariz y la boca, que ayuda a contener los patógenos.

¿Cómo se contagia?

El catarro es muy contagioso, y este contagio se produce entre el segundo y cuarto día a partir del inicio de la aparición de los síntomas; se transmite al hablar, toser o estornudar. Para evitar el contagio hay que aumentar las medidas de higiene: ventilar las habitaciones de la casa con más frecuencia, lavarse las manos con agua y jabón y usar pañuelos para secarnos la nariz o al estornudar.

¿Cómo poder aliviar los síntomas?

Un catarro o resfriado incluye cansancio, secreción nasal, estornudos, dolor de cabeza, ojos llorosos, picor, dolor de garganta, tos … en definitiva, un cuadro de malestar general que nos “tumba”, aunque con unas simples pautas podemos hacerlo mucho más llevadero.

¿Vitaminas sí o no?

Tomar un zumo de naranja por las mañanas es muy beneficioso para nuestro organismo, pero no previene la aparición de catarros y resfriados como se creía antiguamente. Lo que sí hace la vitamina C presente en los cítricos es acortar la duración de los mismos, un 8% en los adultos y un 16% en la población infantil.

Un aliado es el cinc (en adultos): si es tomado en las siguientes 24 horas tras el contagio, alivia la severidad del resfriado y acorta su duración.

Remedios naturales

  • Gárgaras de agua caliente con limón o miel

Alivia el dolor de garganta que suele aparecer cuando padecemos un catarro. Tanto el limón como la miel suavizan y mantienen húmeda la garganta.

  • Realizar lavados nasales con suero fisiológico 
  • Los lavados nasales ayudan a evitar la obstrucción y limitan el aumento de la mucosidad. Se pueden realizar con suero fisiológico y con agua con sal.
  • Liquídos en grandes dosis

Imprescindible para eliminar la mucosidad y prevenir la deshidratación, alivian además el dolor de garganta. Puedes tomar zumos, agua, infusiones y sopas. El alcohol no es beneficioso ya que nos deshidrata y debilita el sistema inmune.

  • Tomar vahos de eucalipto y agua con sal

Tomar vahos aliviará la congestión nasal, además de favorecer la humedad del ambiente, lo que contribuye a dificultar el contagio dentro de casa.

  • Cocinar con jengibre

El jengibre, habitualmente usado en los dulces, tiene propiedades expectorantes y antiinflamatorias; añádelo a asados, guisos o incluso a los zumos y te ayudará a combatir las afecciones respiratorias.

¿Un año más resfriado/a? Tómalo con calma y … ¡salud!


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