Alimentación Saludable

Begoña Casuso Pérez – Fisioterapeuta

Normalmente se relaciona el término “dieta” con delgadez y estética y solemos dejar en un segundo plano la relación dieta-salud. A menudo la gente afirma llevar una dieta “sana”, estando completamente convencidas de que lo que hacen es correcto para su salud, pero por lo general, esas creencias están equivocadas. Cuando mantenemos una dieta “insana” o “inadecuada” durante un largo periodo de tiempo, nuestra salud disminuye, manifestándose de formas que jamás se nos ocurriría relacionar con esa alimentación.

Debemos entender por “dieta sana” aquella que nos aporta nutrientes apropiados para el mantenimiento y regeneración del organismo. Un nutriente es capaz de de ayudar a regenerar nuestras células, pero también puede contribuir en una degeneración de las mismas. Todo lo que ingerimos a lo largo del día se convierte en una medicina o un tóxico para nuestro organismo.

Cabe destacar también que hay determinados alimentos que nos sientan bien y otros que no, aunque sean alimentos considerados como “sanos”, y que pueden desencadenar en nosotros determinadas reacciones como alergias, dolores osteomusculares, malestar en el sistema digestivo… por eso es importante saber cuáles alimentos nos sientan bien y cuáles no.

Jamás podríamos pensar que:

  • cuando una persona presenta rigidez muscular o dolor por contracturas crónicas, en primer lugar, se deba a la existencia de excesivos ácidos grasos saturados y en segundo lugar, a una deshidratación.
  • un consumo excesivo de proteínas e insuficiente de hidratos de carbono puede favorecer la descalcificación ósea y puede ocasionar daños renales, siendo la principal causa de osteoporosis.
  • al eliminar los lácteos y el trigo de la dieta se obtienen  sorprendentes resultados en esclerosis múltiple, diabetes, migrañas, Crohn, dermatitis, artrosis, artritis… Los lácteos, así como el trigo generan gran cantidad de moco, influyendo directamente sobre patologías relacionadas con el aparato respiratorio.
  • las grasas trans presentes en la margarina, bollería industrial, alimentos precocinados, fritos… son las principales precursoras de la inflamación (articular, muscular…)
  • todas y cada una de nuestras vísceras están relacionadas con segmentos corporales, por lo que éstas generan dolor referido en determinadas zonas de la espalda y miembros superiores debido a que comparten inervación dolorosa. Como por ejemplo: un dolor en la parte media de la espalda y región interescapular se asocia a trastornos en vesícula biliar, estómago, páncreas e intestino delgado.

En conclusión, la gran mayoría de los dolores osteomusculares sin origen traumático tiene un origen visceral. Ayudando a la víscera en cuestión a desintoxicarse, o evitando que esté sometida a un exceso de trabajo, el dolor desaparece por completo en cuestión de días. Si después, la dieta es adecuada, y la víscera no sufre, el dolor no volverá a reproducirse.

En función de la víscera alterada, se aprecian dolores referidos a una parte u otra del organismo:

ESTÓMAGO

Síntomas: acidez, dolor de estómago, reflujo, tos seca durante la digestión y digestiones pesadas. Si la palpación no es dolorosa y todos los demás síntomas están presentes (problema hormonal por tensiones emocionales o por hormonas sexuales)

Dolor referido: escápula izquierda, espinosas dorsales, hombro izquierdo, diafragma, miembro superior izquierdo (tendinopatías o artropatías. Pueden doler en horario relacionado con comidas y también  depertar entre las 2 y 4 de la madrugada.

CÓLON IRRITABLE

Síntomas: diarrea o estreñimiento, fiebre, dolor abdominal, hemorragias rectales (Crohn), sudores nocturnos, pérdida de apetito, náuseas, pérdida de peso, lesiones cutáneas, uveítis, artritis o artralgias migratorias, dolor de cadera (abceso de psoas iliaco)

Dolor referido: lumbares o miembros inferiores por la inflamación intestinal.

HÍGADO

Síntomas: cansancio matutino, dolor de cabeza (ojo derecho y frente: hígado, ojo izquierdo y nuca: vesícula),malas digestiones (sobretodo con grasa y alcohol), hematomas espontáneos, boca pastosa y seca al despertar, acné, halitosis, petequias, caspa, alteraciones del sueño, problemas circulatorios, alopecia, alteraciones psicológicas, granitos en zona posterior del brazo, hinchazón párpados, coloración amarillenta de esclerótica, palidez facial, alteraciones menstruales, síndrome premenstrual, estornudos después de comer comida picante.

Sueño:

  • Vesícula: se despiertan a las 2-3 de la mañana y les cuesta coger el sueño y se despiertan con mucho frío.
  • Hígado: se despiertan a las 5-6 de la mañana y puede que les cueste dormir, y si se duermen, el sueño más profundo es en las primeras horas de la mañana. Se despiertan con frio o calor.

Dolor referido: miembro superior derecho, escápula derecha, últimas costillas derechas y zona cervico-dorsal. Dolor tipo tendinopatía en hombro y codo derechos y dolor artrósico en mano derecha (hay veces que se confunde con túnel carpiano).

Sospecha de hepatitis: febrícula, orina de por la mañana o entre comidas oscura, dolor muscular, artralgias, picores, sobretodo en parte derecha, trastornos del estado de ánimo, fatiga extrema, endefalopatías, calambres, heces incoloras,hematomas, angiomas de estrella, cabezas de medusa en hipocondrio derecho, eritema palmar… FALTA DE APETITO. 

PANCREAS

Dado que la dieta actual es muy rica en azúcares, el páncreas tiene que producir mucha insulina para metabolizar la glucosa. Lamentablemente el páncreas no puede mantener este exceso de trabajo durante mucho tiempo y termina por fracasar, dando como consecuencia una hipoinsulinemia e hiperglucemia (estado diabético)

Síntomas: sobrecarga pancreática: hambre, sed y ganas de orinar, necesidad imperiosa de comer algo dulce, mareos después de comer, dolores de cabeza y altibajos emocionales (irritabilidad o hiperactividad en algunos niños) y problemas vasculares. Depresión, euforia, irritabilidad.

Dolor referido: Dolor en la zona del hombro izquierdo, siendo frecuente la instauración de un hombro doloroso u hombro congelado.

RIÑÓN

Síntomas: antecedentes de infecciones de orina y cólicos de repetición, edema en los párpados o en las piernas, debilidad, anemia, disnea, cansancio, cefalea de poca intensidad, y disminución del volumen urinario.

Dolor referido: dolor en zona dorsolumbar o lumbar, entre las once de la noche y la una de la madrugada, punto selectivo de dolor en la punta de la última costilla.

Cuando hay afectación de las vías urinarias superiores se aprecia sensibilidad costovertebral unilateral, dolor del costado y en ocasiones dolor de hombro. Tendinopatías de repetición en el tendón de Aquiles o tensor de la fascia lata. Fiebre, cansancio, hipersensibilidad cutánea y aumento o disminución en la frecuencia de las micciones, sensación de urgencia para orinar. Pero el primer síntoma que aparece es un dolor dorso-lumbar, que en la mayoría de los casos, se confunde con una contractura o tirón de la musculatura de la zona.

En el caso de que la afectación llegue a la vejiga o la uretra el dolor puede irradiar a la zona del sacro o a la zona inguinal y del pubis, confundiéndose incluso con una osteopatía de pubis.

PULMONES:

Síntomas: dolor torácico que puede ir desde un vago malestar a una sensación de puñalada o cuchilla aguda en el pecho. Agravado con la respiración, tos, risa o inspiraciones profundas.

Dolor referido: parte inferior de la pared torácica, abdomen, cuello, músculo trapecio superior y hombro por afectación de la pleura diafragmática central.

Eliminando ciertos alimentos de nuestra dieta e introduciendo otros podemos conseguir paliar estos síntomas. Una vez solucionado el problema con un plan de tratamiento especializado en consulta, siguiendo una Dieta Básica Sana, podemos mantener una estabilidad sin que estos síntomas vuelvan a aparecer.


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