Tratamiento para las grasas localizadasEsta técnica de última generación se caracteriza por lograr romper las difíciles estructuras de los depósitos grasos localizados. Estas zonas suelen ser resistentes a las dietas de adelgazamiento y al ejercicio, dado su carácter de almacenamiento y no son fáciles de eliminar. La cavitación consigue actuar sobre estas zonas, liberándolas de la grasa. Es un moldeador del cuerpo que obtiene resultados visibles en pocas sesiones.
Consiste en un fenómeno físico debido a una oscilación rápida de cambios de presión en un medio líquido, estos cambios de presión se deben a la emisión de ultrasonidos de baja frecuencia (35 – 40 khz) y alta potencia. La cavitación en medio liquido genera microburbujas de vacío, las cuales inmediatamente a su aparición implosionan. Las implosiones causan ondas de choque que producirán la rotura de las membranas celulares del adipocito permitiendo la liberación del contenido graso de los mismos (triglicéridos). Esta implosión, favorece la rotura de las grasas y son liberadas de sus membranas en cadenas más cortas en formas de ácidos grasos libres, glicerol y glicerina, para su posterior eliminación de forma natural a través de los sistemas urinario, linfático, circulatorio y a través de las heces.
Es la única técnica que logra la destrucción de la célula adiposa licuando el tejido graso y favoreciendo su eliminación por las vías orgánicas normales, sin causar heridas ni cicatrices.
La frecuencia de las sesiones serán de 1 vez a la semana o cada 15 días.
Normalmente cada sesión dura unos 30 -40 minutos por zona, pero depende de la zona a tratar y de la indicación. Es un tratamiento indoloro, no invasivo y con resultados evidentes desde las primeras sesiones
El número de sesiones varía según tratamiento , zona del paciente. La media es de 6 sesiones.